
Dinamizar y prestigiar una zona, darla a conocer y lograr que sea un referente turístico puede costar años de esfuerzo y dedicación. Lo contrario, dejarla caer en la desidia y en el abandono no requiere de trabajo alguno, simplemente con que su gestión se entregue en manos de ineptos o de empresas poco responsables, ya es suficiente para que todos esos años de promoción se tornen en desprestigio y olvido.
No hablamos solo de una tasa de aparcamiento, hablamos de formas de entender un recurso fundamental para cualquier población como es el turismo de interior, cada vez en mayor auge. Cada pueblo que dispone como Orellana, de lugares atractivos y viables para el turismo, cuidan esos espacios como "oro en paño" por que son conscientes que esos recursos repercuten en el pueblo en forma de empleo e ingresos, en todos y cada uno de los negocios o empresas, sean estas o no del sector de la hostelería.
No es la primera vez que oigo decir que el embalse no ha traído nada bueno al pueblo, en boca de quienes se supone deberían ser los primeros en darlo a conocer y promocionarlo. Tampoco es nuevo escuchar que los visitantes solo traen basura sin dejar un duro. Ambas afirmaciones forman parte de una filosofía que ha calado en algunos sectores de la población, que por alguna razón no quieren entender que uno de los recursos fundamentales de Orellana es el turismo y con ese tipo de planteamientos lo que hacen es poner freno a su desarrollo.
Para que un visitante de una zona turística deje ingresos, hay que ofrecerle posibilidades para que lo haga. ¿Qué ingresos puede haber si se le ofrece un restaurante a pie de playa cerrado, una hospedería y un camping cerrados y como alternativa a eso unos chiringuitos al sol con precios de cafetería con aire acondicionado?. ¿Qué actividades de OCIO, que alojamientos, que restaurantes se ofrecen en Orellana que sean sugerentes para atraer el turismo?
Nunca el complejo turístico de Orellana ha mostrado el abandono que ahora tiene. Es cierto que parte de dicho abandono se debe a malas gestiones anteriores, a las que hay que añadir los dos últimos años en los que no se ha movido un dedo por evitar su deterioro. Quién mejor que los empresarios de Orellana de la hostelería o personas interesadas, para hacerse cargo de su gestión, por ejemplo creando una cooperativa. ¿Se ha tenido en cuenta alguna vez dicha posibilidad? ¿Se ha afrontado alguna vez en serio desde el Ayuntamiento algún plan de reactivación del turismo en Orellana?
Es cierto, la hospedería y el camping pertenecen a la Junta de Extremadura, pero no es menos cierto que después de años de mala gestión se les ha devuelto un enfermo que no será nada fácil recuperar con garantías de éxito, sobre todo si las filosofías locales que se manejan son las que conocemos.
Me consta que hay un proyecto para hacer obras de reforma en el Hotel antes de reabrirlo y existen trámites para la cesión del camping al Ayuntamiento. Por cierto, el restaurante de la playa está en manos del Ayuntamiento y ahí sigue con el candado echado. Su apertura podría haber posibilitado puestos de trabajo y ofrecer un servicio atractivo al visitante. No creo estar equivocado si digo que dicho negocio, mejor o peor gestionado, siempre ha tenido el comedor lleno, así como la cafetería y la terraza, que hoy dan pena ver. Eso reafirma lo que digo de que cuando hay servicios hay turismo y cuando hay turismo hay ingresos y la zona gana en publicidad, promoción y prestigio.
Sé que la empresa que dejó el restaurante tras algún incumplimiento de contrato que le puede suponer perder más de cien miel euros de fianza, puede pleitear con el Ayuntamiento, pero eso no debe ser un freno para su reapertura.
Lejos de promocionar se hace lo contrario, se olvida el embalse y se trae al pueblo la fiesta de agosto con el "proyecto" de hacer un nuevo recinto ferial en el lugar menos acogedor del pueblo. Un gesto que define claramente la filosofía a la que antes me refería y deja en evidencia el interés que se pone por las autoridades municipales en potenciar el complejo turístico de Orellana. Ya no hablemos de lo que se ha dicho y escrito contra el espectáculo de agua, cultura y fuego que marcó una tradición durante años hasta ser un buen referente de Orellana. Cómo olvidarse de ciertas campañas donde se hablaba de los impuestos que se cobraban en Orellana, por los mismos que hoy sitúan dichos impuestos en costes muy superiores y se inventan otros para que los vecinos pasen por taquilla, mientras se perdonan enormes cantidades a una empresa en "aras del supuesto interés social".
Los que miran hacia el visitante acusándole de dejar basura y poco dinero, deberían preguntarse alguna vez si la basura acumulada durante todo el año, las farolas rotas, las papeleras destruidas y la imagen fantasmal de un complejo abandonado es como consecuencia de la actuación de visitantes o hablamos de autores locales a los que les parece importar un pito la imagen de su pueblo.
Y con este patio llegó la TASA DE APARCAMIENTO PARA NO RESIDENTES. Ya sé que es fácil para los inventores del parquímetro vender un impuesto a los vecinos que han de pagar otros, pero la medida lejos de ayudar a las arcas municipales, lo que va a conseguir es ofrecer al visitante una imagen recaudadora a cambio de un baño en el embalse. Un embalse que es patrimonio de todos y un lugar que ha sido pagado con los impuestos de todos los extremeños.
Pretender comparar una tasa en el embalse con las que se cobran en los centros de los núcleos urbanos, es un grave error. En las ciudades, las zonas azules se crean con ánimo recaudatorio pero sobre todo para disuadir al ciudadano en el uso del coche, para evitar bloqueos de tráfico. En Orellana no creo que se tenga que disuadir a nadie, al contrario, lo que debería primar es el llamamiento, la hospitalidad y ofrecer un buen servicio al visitante.
Al hilo de este asunto... Un amigo me ha enviado al correo, un mensaje copiado de un foro que habla de convocar una "gran manifestación" en Orellana contra la Junta de Extremadura, exigiendo la apertura del Hotel y el Camping. Al leerlo y ver la firma del autor, pensé que por san Juan se estilaba gastar bromas como en el día 28 de diciembre, pero no, parece que el ponente de la propuesta la hace en serio y ofrece su colaboración abnegada al Alcalde, D. Pedro Sanz. (no comment).
Ya me lo estoy imaginando; el Ayuntamiento que ha recibido de la Junta de Extremadura y del Gobierno de España subvenciones y ayudas que permiten que si hoy se hace algo en Orellana y no esté todo parado, se debe a esos ingresos y a esos proyectos heredados, se pone al frente de una manifestación contra quién le manda ayudas importantes.
Podría estar bien hacer una manifestación de ida y vuelta... Desde la casa de cultura hasta la plaza, por la calle Real, reclamando HOTEL y a la vuelta se cambia de música y se grita contra los impuestos en Orellana, contra las obras paradas como la guardería y el hogar, contra el cierre del restaurante de la playa, contra el dedo que asigna chiringuitos y asigna puestos de trabajo sin convocatoria pública, contra los regalos discriminatorios de impuestos, contra el uso antidemocrático de la emisora de radio y sobre todo contra la falta de ideas que no ayudan en nada a mejorar ni avanzar...
Sí señor, aunque no sea residente del todo, me apunto a la mani de la vuelta...
Lacimurga