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12 de agosto de 2012

En las entrañas de la termosolar de Orellana


Vista desde la sierra


En poco más de catorce meses la termosolar de Orellana está casi concluida y dispuesta a producir energía. Campos de secano se han transformado en este tiempo en un lugar en el que los espejos que giran mirando al sol, se han convertido en protagonistas del paisaje.

Unas instalaciones en las que la investigación y la tecnología unida a los equipos humanos, ha dado como resultado una gran obra. Es cierto que se ha transformado el paisaje, pero también lo es que Orellana pasa a formar parte de las poblaciones extremeñas que contribuirán con este tipo de energía a la reducción de emisiones de CO2.

Son muchas las bondades de este tipo de energías que están en pleno proceso de investigación y mejora, pero no podemos ni debemos ignorar que como toda industria también entraña riesgos.

Para conseguir que la radiación solar que reciben los espejos se transforme en vapor de agua que mueva el rotor de la turbina, son necesarias materias primas peligrosas como el aceite térmico o HTF, que es un fluido que trabaja a unos 390º C en todo el circuito de espejos del campo solar. Una sustancia altamente tóxica para el medio acuático si se producen fugas al subsuelo, y peligrosa por ser extremadamente inflamable, además de entrañar riesgos de intoxicación. Es un producto que en caso de fuga, irrita los ojos, las vías respiratorias y la piel. Los trabajadores han de tomar precauciones en caso de fuga, ya que puede producir quemaduras graves en caso de ignición.

Otra materia prima utilizada por la planta como alternativa a los espejos en días de poca radiación solar, es el gas natural licuado que se mantiene a una temperatura de menos 160ºC. Un producto que no siendo dañino para el medio ambiente, si es peligroso para las personas ya que pueden producirse explosiones y accidentes graves.

Estando próxima la puesta en marcha de la planta, el Ayuntamiento de Orellana debería junto con Protección Civil, elaborar un plan de emergencias exterior para prevenir a la población ante la posibilidad de fuga de alguno de estos productos. De hecho en todas las localidades donde se ubican este tipo de plantas existe ese plan de emergencias. En el habría que tener en cuenta entre otras cosas, las distancias en kilómetros que existen con respecto a los operativos de protección civil para hacer un cálculo del tiempo de intervención en caso de accidente. En cuanto al interior de la planta doy por hecho que dispondrán de un plan de prevención de riesgos para sus trabajadores.

En estos casos suele decirse aquello de; “más vale prevenir que curar”

PD: Qué triste aquellos que se dedican a presionar al mensajero en lugar de asumir sus responsabilidades.  Tal vez ignoran que a más presión más motivación.

@lacimurga


8 de agosto de 2012

Esas guardias pretorianas¡¡¡

Luna y embalse



Una de aclaraciones y otra de foto dulce...

Defender el medio ambiente, cuidar la salud del entorno natural de tu pueblo debería ser algo que no fuera objeto de discusión, ni tan siquiera de etiquetas políticas. Se trata de tu pueblo, del embalse, de la sierra, de las charcas con pequeños ecosistemas que permiten que un pueblo esté rodeado de vida. Pues bien, en lugar de reconocer esto y sumar manos para lograrlo, se retuercen los argumentos intentando eludir responsabilidades culpando al empedrado o al mensajero..

¿Que por qué digo esto?... Pues sencillamente porque pensaba que lo de la Laguna de la Albuera se trataba de un simple descuido que el Ayuntamiento había decidido subsanar y santas pascuas. Yo ya lo había agradecido en esta misma página. Pero no, han tardado lo justo en sacar a pasear a los pregoneros, y en lugar de reconocer responsabilidades se difunden cosas como; “salvar a los pececitos le va a costar al ayuntamiento 20.000 euros” La charca según varios uniformados municipales es privada. Es curioso, en un espacio de horas he escuchado las mismas palabras en boca de personas diferentes pertenecientes a la misma administración ¿Coincidencia?...

Vayamos por partes... El sondeo que han puesto a funcionar durante dos días durante unas horas para inyectar agua a la charca, produce un chorro de agua inferior al que usa cualquiera para darse una ducha en su casa, pero uno de los uniformados afines a la casa mostaza afirma que ya se han gastado 100 euros de gasoil. Me pregunto a cuanto se pondrá el precio de la ciruela con esos precios de riego y si no traerá más cuenta darles 10 pavos a las ovejas y que se tomen lo que quieran en cualquier chiringuito de la playa en lugar de echarles agua en los abrevaderos.

El segundo argumento difundido a coro por los uniformados es que la charca es privada. Debe ser que lo urgente no es salvarla sino poner el muerto en otra parte. Pues bien, si la charca como aseguran es privada, el agua no lo es, ya que se trata de un cauce natural y público y en todo caso al encontrarse en el término municipal de Orellana el Ayuntamiento es responsable de velar por su estado por razones medioambientales y por razones de salud pública, y en ese caso procede exigir responsabilidades al supuesto dueño privado así como cobrarle los gastos invertidos en su recuperación.

En definitiva; que esta discusión estaría de sobra si se compartiera lo que he escrito al principio de mi comentario; “Manos a la obra para defender y cuidar el entorno”

¿Se me entiende?...

@lacimurga

5 de agosto de 2012

Mataron a la Albuera




Si la memoria no me traiciona creo que se la conoce en Orellana como “la charca de La Albuera” un espacio húmedo a mitad de camino entre Orellana la Vieja y Acedera en la provincia de Badajoz. Hasta hace muy poco era lugar de encuentro de garzas, cigüeñuelas, diferentes clases de patos y algunas rapaces que se disputaban los bebederos con rabilargos, tórtolas y las siempre emblemáticas cigüeñas, que junto a las carpas daban vida a esta charca en la que he pasado buenos ratos a eso del amanecer haciendo fotografía de naturaleza. Las neas eran las atalayas preferidas de los martines pescadores.

Al llegar o abandonar Orellana, siempre se me va la mirada hacia ese espacio de agua en el que se refleja la cercana sierra, y recibe a los viajeros que circulan por la carretera colindante con la charca, antes rodeada de terrenos de secano y olivares que hoy se han transformado en tierras de regadío y campos de frutales.

Paradojas del destino... llega el agua a los frutales y a la cercana termosolar en construcción y se permite que un espacio así ofrezca el aspecto que me encontré esta mañana y que refleja la fotografía. Lo que era vida se ha tornado en muerte. Carpas muertas descomponiéndose al sol mientras las últimas supervivientes tratan de arrancar desesperadamente algo de oxígeno en la escasa capa de agua que queda en la charca.

Han permitido que La Albuera se seque, y mientras esto ocurre, a diario transitan por delante de ella enormes cisternas que trasladan agua del canal de riego hacia la termosolar para regar la arena del suelo y evitar polvo. Justo al lado de la charca hay colectores de regadío que con una sencilla operación podrían haber rellenado la charca evitando el desastre. Supongo que el Ayuntamiento de Orellana, responsable de este espacio, también dispondrá de algún camión cisterna o tendrá alguna influencia en el sistema de regadío o en la termosolar... pero deben estar muy ocupados alcalde y concejales elaborando ordenanzas de peaje de acceso a la playa que no cumplen ni quienes las escriben, o contando fábulas veraniegas referidas a este modesto bloggero que de vez en cuando escribe alguna cosilla “con fotos con encanto” sobre Orellana y su entorno, y otras sobre Orellana y su desgobierno.

@lacimurga